Los departamentos de Ciencias Naturales y Geografía e Historia han organizado una visita cultural y formativa a la localidad de Ciudad Rodrigo y el parque arqueológico de Siega Verde, para los alumnos y alumnas de 1º y 2º de ESO, el próximo jueves, 18 de abril.
La hora prevista para la salida es las 8:45 y la hora prevista para la llegada es las 14:30, es decir, la visita se realizará durante el horario lectivo.
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Os presentaremos un resumen de ese día.
¡No os lo podéis perder!
La seguridad contra incendios en centros sanitarios requiere una planificación minuciosa. Los extintores desempeñan un papel esencial en la primera respuesta ante cualquier conato de fuego, especialmente en áreas de acceso restringido o donde se manipulan gases y materiales inflamables. Un hospital, al tratar con pacientes vulnerables, necesita equipos accesibles y bien distribuidos. La instalación correcta y la formación del personal sobre su uso aumentan la eficacia ante emergencias. Por eso, es imprescindible considerar tanto la cantidad como el tipo de extintores que mejor se adapten a cada dependencia hospitalaria.
En edificios como hospitales, donde la orientación rápida puede marcar la diferencia, la señal extintor es vital. No basta con colocar los dispositivos en puntos estratégicos, sino que también deben estar claramente identificados con señalización homologada. Esta señalización ayuda tanto a los trabajadores como a visitantes a localizar los equipos sin demoras. La normativa española exige visibilidad clara, con pictogramas normalizados y altura reglamentaria. Una correcta disposición de la señal extintor minimiza riesgos durante una evacuación, mejora los tiempos de reacción y evita confusiones en los primeros minutos de una emergencia.
Los centros sanitarios están obligados a realizar revisiones frecuentes de todos los dispositivos de extinción. El protocolo incluye la comprobación del estado de las mangueras, presión interna y fecha de caducidad. Cualquier fallo en estos puntos puede ser crítico en una situación real. El mantenimiento de un extintor debe ser realizado por técnicos especializados, quienes validan el funcionamiento del extintor certificado en cada intervención. La verificación periódica no solo es un requisito legal, sino también una medida vital para garantizar el correcto funcionamiento ante cualquier incendio inesperado.
La normativa española en materia de prevención de incendios es muy estricta con los edificios hospitalarios. Esto incluye medidas específicas sobre ubicación, accesibilidad y mantenimiento de extintores. Además, se exige la existencia de un plan de evacuación actualizado. En dicho marco legal, se destaca la obligatoriedad de utilizar únicamente material con sello de garantía, como cada extintor certificado que se instale. Este tipo de acreditación asegura al personal sanitario y a los pacientes que los equipos cumplen con los estándares técnicos exigidos por ley.
Tener los equipos correctos no basta si el personal no sabe cómo utilizarlos. Por ello, los hospitales deben realizar formaciones periódicas que incluyan simulacros reales y teoría básica sobre prevención. Estas formaciones deben cubrir todos los tipos de fuegos y los extintores adecuados para cada uno. A mitad de una situación crítica, saber accionar correctamente un extintor puede evitar una catástrofe. Por tanto, invertir en la educación del personal sobre protocolos de emergencia es tan importante como dotar al edificio de los dispositivos físicos.
No todas las zonas de un hospital tienen el mismo nivel de riesgo. Las salas de máquinas, cocinas, áreas de residuos y quirófanos presentan condiciones donde el fuego puede propagarse rápidamente. En estos espacios, la instalación de extintores específicos, con mayor capacidad y eficacia, es crucial. A mitad de una intervención quirúrgica o en una cocina industrial, un dispositivo mal ubicado puede suponer pérdidas irreparables. Por ello, los estudios técnicos deben analizar exhaustivamente la distribución y tipo de cada elemento de protección contra incendios.
No respetar las normativas vigentes puede suponer sanciones importantes para la administración del hospital. Las auditorías y controles realizados por Protección Civil o por técnicos en prevención de riesgos laborales son cada vez más frecuentes. Una señal extintor mal colocada, un equipo caducado o sin certificación puede conllevar multas y, lo que es peor, una tragedia en caso de incendio. Las consecuencias jurídicas y humanas de ignorar estos requisitos son severas. Por eso, cada centro sanitario debe tomarse en serio la gestión activa de su infraestructura contra fuegos.
En la hostelería moderna, donde la rapidez y la eficiencia son esenciales, la protección contra incendios no es un lujo, sino una obligación crítica. Las cocinas industriales presentan riesgos únicos, principalmente por los fuegos de grasa y aceite a altas temperaturas, que son los más peligrosos y difíciles de controlar. Ante esta amenaza, los sistemas de extinción automáticos de campanas extractoras se convierten en la primera línea de defensa, capaces de intervenir de manera inmediata y precisa para evitar catástrofes que podrían poner en peligro tanto a las personas como a la continuidad del negocio.
Un sistema de extinción de incendios en campanas extractoras está diseñado para identificar y controlar los incendios más agresivos en entornos de cocina, enfocado en los fuegos tipo F, originados por aceites y grasas calientes. Su eficacia radica en tres objetivos esenciales: sofocar la llama, enfriar el aceite y prevenir la reignición, logrando una protección completa y fiable.
Los incendios de tipo F presentan propiedades que los hacen especialmente peligrosos:
Por estas razones, los extintores convencionales, como los de polvo ABC o CO₂, no son efectivos para estos incendios. El polvo ABC no enfría el aceite y permite que la llama resurja, mientras que el CO₂ desplaza el oxígeno pero no reduce la temperatura, haciendo que el fuego regrese en segundos. Solo los sistemas automáticos diseñados para fuegos tipo F garantizan una protección real y confiable.
Los sistemas automáticos de campanas extractoras emplean agentes químicos líquidos, como el acetato de potasio o compuestos equivalentes, capaces de generar el proceso de saponificación. Este fenómeno produce una capa jabonosa sobre la grasa caliente que:
Gracias a esta tecnología, la extinción es rápida, precisa y limpia, minimizando los daños materiales y protegiendo tanto el equipo de cocina como la infraestructura del local. Este procedimiento se ha convertido en estándar internacional para cocinas profesionales.
Un sistema completo y certificado incluye:
Gracias a esta configuración, los sistemas garantizan una intervención inmediata y eficaz, protegiendo tanto a las personas como los bienes materiales.
Cuando se detecta un incendio, el sistema actúa de manera coordinada:
En cuestión de segundos, el sistema asegura la protección integral de la cocina, reduciendo riesgos y daños materiales en un entorno altamente propenso a incendios.
La extinción automática en cocinas se ha consolidado como una medida imprescindible, no solo para cumplir con la normativa, sino para proteger la continuidad operativa de cualquier negocio hostelero.
Las cocinas profesionales deben cumplir con la legislación vigente, que establece la instalación obligatoria de sistemas automáticos de extinción según:
Entre las regulaciones aplicables destacan el RIPCI (RD 513/2017) y normas EN y UNE específicas para protección en cocinas. La legislación persigue garantizar la seguridad de trabajadores, clientes y bienes, además de cumplir requisitos de aseguradoras y protección ambiental. Por eso, contar con un sistema de protección activa contra incendios es una obligación técnica y un sello de seguridad.
La presencia de un sistema automático en cocinas profesionales no es opcional, sino esencial:
Un sistema correctamente instalado cubre:
Cada boquilla está calibrada para asegurar protección integral frente a incendios tipo F, garantizando máxima seguridad en cada rincón de la cocina.
Si bien los sistemas automáticos se especializan en fuegos tipo F, también pueden controlar algunos incendios menores derivados de materiales combustibles cercanos. Sin embargo, no sustituyen extintores de CO₂, ABC o espuma convencional. Su función principal es actuar como protección específica de la zona de cocción y complementar la seguridad global de la instalación.
Así que, un sistema de extinción automática para campanas extractoras está diseñado para apagar incendios de tipo F, originados por aceites y grasas a altas temperaturas. Mediante agentes químicos capaces de saponificar, sofoca el fuego, reduce la temperatura y previene la reignición sin necesidad de intervención humana. Contar con este sistema no solo es una obligación normativa, sino una garantía de seguridad y continuidad para cualquier cocina profesional de hostelería. La importancia real de la protección contra incendios en la actualidad es incuestionable: asegura vidas, preserva instalaciones y protege la viabilidad económica de los negocios.